miércoles, 27 de enero de 2010

Julio Cortázar

En los cuentos cortos de Historia de Cronopios y Fama de Julio Cortázar, el autor juega con las palabras, les da su propio significado y aún así logramos entenderlo. Lo que nos quiere decir es que hacemos de las palabras lo que nosotros creamos, las podemos manipular a nuestro antojo.
Particularmente me gustó "Posibilidades de la abstracción", y su referencia a las orejas, cuando las orejas se alejan puedo visualizar a la persona con dos orejas gigantes! Y ese es precisamente, creo, el objetivo del autor en todos los cuentos, el habla de objetos, o de situaciones y nosotros los lectores podemos perfectamente imaginarnos otra imagen sin necesidad de que esta concuerde con la "palabra" que esta utilizando el autor.
En el cuento "El diario a diario" pienso que se puede pensar en la metamorfosis del diario, de diario a hojas, a paquete de acelgas, exactamente como la metamorfosis de las palabras, depende del contexto y del modo en que utilizamos las palabras al escribir estas pueden cambiar significado.

Amante Injusticia:

¿Por qué los ríos se bañan de sangre y al caer el cuerpo lo llevas contigo? ¿Por qué si no eres tú lo que espera el alma, atrapas a la victima y no al bandido?
Hierro, que no has tenido paz, no eres tu el culpable de mi muerte ni los dedos en tu mano. Soy yo el mismo de siempre, el que llenó la tierra con sus adentros en la antigüedad, el que hoy desborda los mares con huesos y excremento. Y mi alma explota. Antes no era nada, hoy soy menos que el viento. Cenizas fui y cenizas tengo. Estoy ante ti, aunque no lo puedas ver, suplicando un favor. Soy el que siempre ha estado a tu lado, soy yo Silencio.
Soy yo, ante miles de huesos en el desierto. Ante pueblos que lloran por los niños muertos. Ante todo aquello que el mundo tuvo y ha ido perdiendo.
Me amas, por que no detengo tu rápido andar, porque aprecio sin quererlo el efecto de tu persecución. ¿Y que has ganado tu? ¿Qué has hecho con tanto muerto? ¿Lo has sepultado en tierra santa o lo has dejado donde cayó su pecho?
Eres como una pandemia que se propaga de esquina a esquina, de polo a polo, de cielo a cielo. No te acepto pero te temo. Te otorgo el valor que tienes y te acojo como me acogen a mí los vivos ante los muertos.

Tuyo, Silencio

jueves, 21 de enero de 2010

El espejo de la mente - Edgardo Moreno

Como bien dice Don Edgardo Morena en este articulo, no obstante el tiempo cambie la manera de expresarnos, el simbolismo del lenguaje permite que podamos seguir comunicándonos. Aún cuando las palabras o jerga cambien, la comunicación es la misma, las ideas que se expresan también. Y lo más singular es que logramos comunicar la idea aún cuando talvez no estemos utilizando ni siquiera el mismo idioma.
La comunicación no es exclusiva del hombre, animales, insectos, hasta las bacterias tienen la facultad de comunicarse entre sí. Pero lo que hace el lenguaje humano tan singular y único es su abstracción, su capacidad de desmembrar la idea del "objeto" en diferentes componentes simbólicos. El lenguaje humano se desplaza en el tiempo, es infinitamene productivo, tiene un carácter discreto capaz de transmitirse culturalmente de generación en generación dándole un sentido a nuestro entorno que fluye con el tiempo. El lenguaje humano va más allá de su solo fin de comunicar.
Nos preguntamos siempre ¿cómo empezó el mundo?, ¿de donde apareció Dios? ¿que hay después de la muerte? y así en infinito. Es solo natural que al hablar de lenguaje también nos entre la duda de ¿cómo comenzó el lenguaje? Me inclino personalmente a pensar que fue instintivo y necesario para sobrevivir, genéticamente llegamos a tener ciertas predisposiciones cerebrales para desarollar nuestro lenguaje y esta capacidad nos dió una ventaja sobre otros seres que tal vez estaban evolucionando paralelamente a nosotros y que al no poderse comunicar con igual facilidad y asi facilitar su sobrevivencia, se extinguieron.
Sin embargo, al igual que otras preguntas que a veces nos planteamos, serán siempre hipótesis, ya que no se pueden contundentemente responder sin un mínimo de fe, y de esperanza.

El miedo a lo innombrable

Es la primera vez que reflexiono sobre el valor que damos a las palabras o el valor que las palabras nos dan a nosotros, y digo "valor" como significado de "coraje".
Me pareció muy cierto el comentario de P.Ravasio al decir que al darle arbitrariamente un nombre a las cosas, sea abstractas o concretas, les damos una cierta familiaridad que nos hace sentir seguros; es decir, la "cosa" en cuestión nos deja de dar miedo...El no saber como llamar un objeto, un acontecimiento, una sensación, nos llena de temor.
Ejemplo de ello, y hay que ver como el ser humano es tan sabio en sus ocurrencias, que hasta a ese sentimiento que a veces nos embarga, esa sensación que no sabemos que es y que nos da una inquietud, que no nos deja estar tranquilos, hasta a ese sentimiento que nos deja sin razón, le hemos dado un nombre para que deje de crearnos tal angustia...y lo llamamos "presentimiento"...